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miércoles, 7 de agosto de 2013

SSD (dispositivos de estado sólido) almacenamiento ultrarápido


Dispositivos SSD
Una unidad SSD (solid state drive - dispositivo de estado sólido) es un dispositivo de almacenamiento masivo que utiliza memoria no volátil para almacenar la información. Para entenderlo fácilmente podemos decir que es como un disco duro pero que, en vez de guardar los datos en discos magnéticos que giran a alta velocidad, guardan la información en chips de memoria como los de los pendrive USB o tarjetas de memoria, que conservan su contenido sin recibir alimentación eléctrica.

Comparados con los discos duros los dispositivos SSD son más resistentes, ligeros, y silenciosos porque no contienen partes móviles ni motores. Además el acceso a la información que guardan es muchísimo más rápido al contar con menor tiempo de acceso y latencia (retardos en el acceso a los datos). Sin embargo los SSD son más  sensibles a campos magnéticos y descargas de electricidad estática.

Los dispositivos SSD usan la misma interfaz (forma de conexión) que los discos duros tradicionales, por lo que son totalmente intercambiables y compatibles.
En la traducción al español de SSD es común traducir la D de drive por disco, lo cual no es técnicamente correcto.

Los SSD tienen el inconveniente de ser más caros que los discos duros y ofrecer menor capacidad de modo que suelen usarse en compañía de estos para mejorar notablemente las prestaciones de los ordenadores almacenando en ellos el sistema operativo y los ficheros críticos y usando el disco duro para el almacenamiento masivo de datos y programas.

Por su ligereza, robustez, y pequeño tamaño son utlizados en algunos ordenadores ultrafinos.

Desde 2010 los discos duros se frabican utilizando memoria de tipo NAND flash que conserva los datos sin alimentación eléctica. Para algunos usos especiales que requieren aún mayor velocidad de acceso se utiliza memoria RAM alimentada de forma independiente, pero esto es la excepción.

Aunque por fuera todos los SSD parecen iguales, en su interior están las diferencias que marcan sus prestaciones y también su precio. Fundamentalmente existen tres tipos de dispositivos: 
  1. SLC (Single Level Cell) que guardan un bit en cada celda de memoria. Tienen menor pérdida de rendimiento pero son más caros de fabricar. Son los más rápidos.
  2. MLC (Multi Level Cell) que guardan hasta cuatro bits por celda de memoria. Son los más comunes. Su coste de fabricación es más reducido. Tienen una velocidad media.
  3. TLC (Tripe Level Cell) que guardan hasta ocho bits por celda de memoria. Son los más baratos pero también los más lentos y los que pueden tener más fallos.
 Un inconveniente del uso de los SSD como almacenamiento masivo de datos es que los sistemas de ficheros (FAT, FAT32, NTFS, exFAT, HFS, etc.) se idearon para optimizar el trabajo con discos duros, que tienen una forma muy distinta de acceder a la información. Estos sitemas de archivos no son eficaces para ordenar los archivos dentro del SSD lo que provoca una pérdida de rendimiento que aumenta a medida que se usa. Para recuperar el rendimiento hay que formatear la unidad SSD lo que no resulta práctico para el trabajo diario. Por eso los distintos sistemas operativos usan diferentes sistemas de archivos y tecnologías para trabajar con unidades SSD.

Algunos SSD llevan una tecnología llamada GC (garbage collector - recogedor de basura) que permiten programar o forzar manualmente limpiezas de la unidad, consistentes en el borrado de los bloques que ya no se usan.

Para aunar la velocidad de los SSD con la capacidad de los discos duros, existen dispositivos híbridos que usan un pequeño disco SSD para hacer de caché del disco duro con lo que se consigue aumentar el rendimiento del disco duro.